Iran
Introducción al destino:
Nombre oficial del país:
República Islámica de Irán
Superficie:
1.648.000 kilómetros cuadrados (aproximadamente como tres veces la de España).
Capital política:
Teherán (10,5 millones de habitantes, según censo de 1998).
Otras ciudades importantes:
Población:
Supera los 67 millones de habitantes (según censo de 1998).
Descendientes de los arios: kurdos, mazandaraníes, gilaníes, beluchíes, luristanos y bajtiaríes. Minorías no arias: azerbaiyanos, jamse, qashaqis y turcomanos. Y pequeños grupos de árabes, armenios, asirios y judíos
Idiomas:
La lengua oficial es el farsí (persa) que habla el 50% de los iraníes. El resto de los idiomas utilizados son el turco, el kurdo, el árabe y el inglés
Religión:
Islam
Fiestas:
Las fiestas más importantes son: el Now Ruz, el año nuevo iraní, que se prolonga durante 13 días y comienza el 21 de marzo; el día de la Revolución, que se celebra el 11 de febrero; la muerte del imam Jomeini, que se celebra el 4 de abril; el Moharram, cuya fecha varía en función del calendario lunar y en la cual se conmemora el martirio del imam Husain; y el Chahaarshanbeh Suri, en la que se conmemora el último miércoles del año iraní encendiendo hogueras en las calles.
Economía:
La industria se concentra en Teherán y en los puertos petroleros.
Política:
República islámica
Historia:
Irán es uno de los países más antiguos del mundo, con una historia que se remonta a 5000 años antes de nuestra Era. Las informaciones contrastadas más antiguas que se conocen hacen referencia a una época datada en 3000 años a. C., en la que se tienen noticias de un floreciente reino llamado Elam, establecido en los montes Zagros.
En el siglo VIII a. C., las invasiones asirias debilitaron el poder de los medas y los persas, pero finalmente, los medas consiguieron rechazar a los asirios y se hicieron con el control de Irán fundando el primer imperio iraní que descansaba en una serie de reinos. Hacia el año 550 a. C. los persas, que estaban bajo dominio meda, comandados por Ciro II, se levantaron y sometieron a los medas reuniendo a ambos pueblos bajos su centro. La dinastía aqueménida, fundada por Ciro el Grande, inició su periodo de poder, y en apenas 20 años conquistó todo el Asia Menor, las ciudades griegas de la costa del Egeo y Babilonia.
Durante el reinado de Ciro el imperio persa se extendió desde el Mediterráneo hasta el río Indo, en el sur de Asia, y desde el mar Caspio hasta el Océano Indico. Su hijo Cambises añadió Egipto a los territorios conquistados, forjando, de esta manera, el mayor imperio conocido hasta entonces en el mundo oriental y mediterráneo.
El reinado de Darío I, que ascendió al trono el año 532 a. C., inició una época dorada de prosperidad y poder que sólo se vio perturbada por sucesivas guerras sostenidas con los griegos durante el siglo V a. de C. y que han pasado a la historia con el nombre de Guerras Médicas.
Los persas quisieron aprovechar las discordias entre espartanos y atenienses para afianzar su dominio sobre las ciudades jonias de Asia Menor y atacaron a los griegos, quienes rechazaron el avance persa derrotándolos en la batalla de Maratón.
10 años más tarde, los griegos volvieron a derrotar a los persas del ejército de Jerjes, hijo de Darío, en Salamina. Finalmente, Alejandro Magno destruyó el gran imperio creado por Ciro saqueando Persépolis, su deslumbrante capital.
Tras la muerte de Alejandro, uno de sus generales, Seleuco, fundó una nueva dinastía: los seleúcidas, que controlaron Irán hasta el 250 a. C., fecha en que los partos, tribu escita, derrocaron a los gobernantes griegos creando un Estado que enlazaba con la tradición del imperio persa. El dominio parto duró hasta el 224 a. C. En esta fecha la dinastía sasánida resucitó el poderío persa, iniciando un periodo de más de 400 años de dominio imperial en constante lucha con los romanos. Durante este periodo la doctrina de Zoroastro se convirtió en religión oficial del Estado.
La debilidad interna del imperio hizo posible que Irán cayese en poder de los árabes en el año 634, quienes llegaron a dominar el país durante más de 200 años. Bajo la influencia islámica se produjo un considerable florecimiento de las artes, la ciencia y la cultura, y se construyeron muchos de los mejores monumentos arquitectónicos de Irán. Pero a partir del siglo IX el imperio musulmán empezó a decaer dividiéndose en numerosos reinos pequeños.
En 1220 los mongoles mandados por Gengis Khan invadieron Irán, acabando definitivamente con el poder árabe. Los mongoles formaron una dinastía que perduró hasta el siglo XVI.
En 1722 se produjo una invasión afgana, expulsada posteriormente por Nadir Sha, que inició una nueva era de conquistas ocupando Afganistán y llegando hasta Delhi, en la India. Durante el siglo XIX Gran Bretaña y Rusia compitieron por el dominio sobre Irán, quedando el país bajo la influencia económica inglesa.
En 1921, en pleno fervor nacionalista, un oficial del ejército, Reza Khan, tomó el poder derrocando a Ahmad Sha y autoproclamándose sha. Así inauguró en su persona la dinastía Pahlevi.
El nuevo sha, en contra de los poderosos líderes chiís, abolió antiguas tradiciones en un intento de modernizar el país. Durante los años sesenta y setenta continuaron los intentos de occidentalización del país con la oposición de los musulmanes chiís. En 1979 el Sha fue obligado a abandonar el país, y el ayatolá Jomeini, jefe espiritual de los chiís, regresó del exilio tomando el poder y proclamando la República Islámica.
Desde 1980 hasta 1988 Irán mantuvo una cruenta guerra con Irak por un litigio territorial sobre el estrecho de Chatt el-Arab. En la actualidad, aunque el islamismo sigue siendo el punto de referencia sobre el que gira toda la vida política, social y cultural del país, la moderación del original fundamentalismo revolucionario ha generado que el país sea algo más permeable al exterior y en especial al turismo occidental.
CULTURA
Irán fue, durante muchos siglos de la edad antigua, foco de cultura y civilización. Muchos de sus reyes y gobernantes han pasado a los anales de la historia como grandes e ilustres pensadores. Ciro II y Darío I, fundadores del primer imperio persa en el siglo VI a C., estuvieron considerados como modelos de sabiduría y genio político.
Irán fue la cuna de Zoroastro, impulsor de una de las religiones más antiguas del mundo, y también de pensadores como Avicena y Alfarabi, filósofos musulmanes cuyas traducciones de los clásicos griegos abrieron nuevas puertas a los estudiosos occidentales. La poesía clásica persa representa una notable contribución a la literatura mundial. Irán cuenta con algunos de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa de todo el mundo.
El patrimonio artístico de Irán es de un gran valor histórico, arqueológico y arquitectónico, ya que se remonta a miles de años atrás. De su importancia da idea el hecho de que los vestigios más antiguos encontrados, restos de vasijas de cerámica, datan de hace casi 5000 años y pertenecieron a una civilización relacionada con Mesopotamia, donde los estudiosos afirman que nació la civilización. Visitar el Museo Arqueológico de Teherán es un modo excelente de contemplar y descubrir algunos de los tesoros dejados por las diferentes civilizaciones. Pero en todo Irán existen múltiples lugares en el país que son como museos al aire libre.
Persépolis es, sin duda, uno de esos museos, ya que aquí se encuentran las construcciones más antiguas que corresponden al imperio persa de Ciro. La antigua «Parsa», capital del imperio, fue destruida por Alejandro Magno pero todavía se pueden admirar los restos que quedan y que muestran, con toda claridad, la grandeza y el esplendor de una ciudad que fue embellecida por los más afamados artistas y artesanos. Sus ruinas siguen dando hoy día muestras de la fastuosidad y la riqueza que la ciudad tuvo en sus tiempos de gloria. Los relieves que decoran las grandes escaleras de acceso, así como los restos de los palacios construidos por Darío, Jerjes y Artajerjes, junto a la inmensa Apadana donde se reunía la corte, son obras extraordinarias dignas de admiración.
Un país como Irán, que ha visto pasar por sus tierras los imperios más poderosos y las culturas más refinadas de su tiempo, debe, forzosamente, guardar preciados tesoros de este paso y ser depositario de lo mejor que cada cultura aportó a la civilización y al arte. Así, tenemos la herencia de los sasánidas que dejaron un rico legado a través de los palacios, la fabricación de ricas telas, los magníficos objetos de metal ornamentado y la talla de esculturas monumentales en la roca de las montañas.
Otro de los importantes imperios que ha quedado reflejado en numerosos testimonios es el de los árabes, que infundieron nueva vida al arte y a la arquitectura persa con su aportación. La tradicional prohibición islámica de representar figuras vivas en un contexto religioso, hizo que los artistas orientaran sus obras hacia la ornamentación a base de formas geométricas, florales o caligráficas. Esta tendencia queda reflejada perfectamente en el estilo tan peculiarmente árabe como es el arabesco, del cual han dejado extraordinarias manifestaciones. Existen paredes enteras bellamente labradas con versículos del Corán.
La dinastía Omeya que gobernaba desde Damasco asimiló las tradiciones sasánidas, y sus sucesores abasies, que trasladaron su capital a Bagdad, en lo que hoy es la vecina Irak, estuvieron absolutamente influidos en sus manifestaciones artísticas por los conceptos iraníes. Bagdad adoptó incluso la forma tradicional iraní de la ciudad-palacio. Hacia el siglo X Irán era, posiblemente, el principal centro mundial de la literatura, el arte y la ciencia.
Aunque los siglos XIII y XIV trajeron la destrucción y el saqueo de múltiples monumentos por los mongoles, éstos también aportaron los mejor de su cultura introduciendo en el país la pintura en miniatura, técnica que fue utilizada para ilustrar libros. Uno de los más bellos ejemplos de ilustración que han llegado hasta nosotros es el Libro de los Reyes (Shah-Nahma). Esta técnica trascendió posteriormente a Europa de mano de los conquistadores árabes.
Con la posterior dinastía safawi el arte progresó aún más, alcanzando su apogeo arquitectónico cuando trasladó la capitalidad a Ispahán. En la ciudad todavía podemos contemplar la magnificencia con que Abbas I dotó a la ciudad. La mezquita real Masjid-e-Sha, los Cuatro Jardines o Chahar Bag, con sus terrazas a 12 niveles o la mezquita del jeque Lutfulla, son sólo algunos magníficos ejemplos que todavía hoy podemos contemplar.
Datos prácticos para los viajeros:
DOCUMENTACION
Es necesario el pasaporte en vigor con una duración válida mínima de seis meses. El visado es obligatorio y se aconseja solicitarlo con bastante antelación.
Para conseguir el visado de turista es necesario ser invitado directamente por una agencia de viajes iraní, o bien, a través de una agencia española. Una vez en Irán, si se desea ampliar el tiempo de estancia es posible solicitar una extensión del visado. Esta operación, aunque se tramita de manera sencilla y rápida, puede acarrear algunos quebraderos burocráticos.
Está prohibida la entrada en el país de todos los objetos que vulneren las leyes islámicas.
- Embajada de Irán en Madrid.
Jerez, 5. Villa «El Altozano» (Chamartín).
28016 Madrid.
Tfno: 91 345 01 12.
Embajada de España en Teherán.
Cancillería: Africa Expressway, Kutché Sarv, N.º 76.
19696 Teherán.
P.O.Box: 15875-4931.
Tfnos: 871 4575, 871 4576, 878 7082 y 878 7083.
Oficina Comercial: Africa Expressway, Esfandiar St., N.º 56, 3rd. Floor.
Tfnos: 878 5034, 877 8123 y 877 8124.
DINERO
La moneda iraní es el rial. En lenguaje coloquial los precios se expresan en tomanes. Un toman equivale a 10 riales y, aunque es una unidad ficticia, es muy empleada en la calle. Se recomienda llevar dinero en metálico, con preferencia dólares americanos posteriores a 1995, aunque también se aceptan otras divisas como el marco alemán, la libra esterlina, el franco francés o el yen japonés.
Actualmente no se pueden utilizar -de forma oficial- tarjetas American Express, Visa y Dinners Club. En algunos hoteles y tiendas admiten Master Card.
Es conveniente declarar las divisas que se introducen en el país en la sucursal del banco Melli del aeropuerto de Mehrabad si no se quiere correr el riesgo de confiscación en el momento de la salida.
Es peligroso cambiar en el mercado negro.
DESPLAZAMIENTOS
Para desplazarse por las ciudades el sistema más adecuado es el transporte público, ya que es barato y cubre los principales centros turísticos. En Teherán el metro es lo más indicado.
Para las distancias medias el autobús es bastante eficaz pues enlaza las ciudades cercanas entre sí.
Para las distancias largas es preferible el avión; las principales ciudades disponen de aeropuertos. Hay que señalar que en las ciudades el taxi compartido es un sistema bastante popular. Los precios son fijos y no se dan propinas.
GASTRONOMIA
El plato iraní por excelencia es el abgushi, un cocido de garbanzos con carne de cordero. Dada su popularidad se consume en todas las zonas del país y en cada región tiene alguna variante que le es propia.
Otros platos que gozan de gran aceptación son el Bitenjan Mahshi (berenjenas rellenas); el lahmeh maa beid (carne picada con huevo) y el sayadeieh (pescado con arroz).
El somag y el arroz, junto con el pan, son elementos que no faltan en la mesa iraní.
El té es la bebida por excelencia.
SALUD
Las condiciones sanitarias son buenas en la capital y en las principales ciudades del país. En el resto, las condiciones son aceptables aunque hay que tomar las debidas precauciones con los alimentos.
En materia de vacunación no existe obligatoriedad alguna.
Dada la climatología del país, sobre todo en verano, es aconsejable extremar la prudencia para evitar insolaciones.
SEGURIDAD
En estos momentos Irán trata de beneficiarse de los ingresos que proporciona el turismo, asumiendo el riesgo de «contaminación cultural» que ello supone. Es muy raro, por ejemplo, que las mujeres se sientan especialmente vigiladas por el «Komiteh», la policía encargada de velar por las vestimentas.
Sin embargo, se recomienda el estricto respeto de las normas sociales impuestas por el código islámico vigente en el país: están mal vistas las escenas cariñosas en público; las mujeres deben vestir chador (también dentro de los hoteles) y los hombres, pantalones largos (ya pueden llevar camisas de manga corta, incluso para entrar en las mezquitas); en las ropas, se aceptan todos los colores excepto el rojo (sin embargo, los colores brillantes aún llaman bastante la atención, ya que la mayor parte de las iranís visten con colores oscuros); algunas comidas, y las bebidas alcohólicas, están prohibidas, así como la música y el material documental o escrito que no respete dichas normas, las cartas de juego, etc.
Aunque el país es bastante seguro, el Ministerio Español de Asuntos Exteriores recomienda a los viajeros que se desplacen a las regiones de Kurdistán, Sistán y Baluchistán que vayan en grupos numerosos y acompañados de un guía o intérprete local.
Recomienda, además, evitar todas las zonas fronterizas, en especial las que lindan con Irak (por la actual situación bélica) y Pakistán (por la existencia de una ruta de narcotráfico). La frontera con Turkmenistán puede resultar peligrosa por la presencia de contrabandistas.
COMPRAS
Antes de comprar artículos locales, especialmente alfombras, caviar y joyas, deberán tenerse en cuenta las regulaciones vigentes al respecto.
La artesanía que encontramos en el país es de gran calidad.
Los productos más interesantes son las especias, las miniaturas, las alfombras, el caviar, las telas estampadas, el cobre repujado, las vajillas de latón esmaltado y las cerámicas.
Los mejores sitios para comprar son los zocos y en especial los de Shirar e Isphahán.
Consejos prácticos de los viajeros
Equipo del viajero:
Iran en la red:
Literatura sobre Iran:
Lugares destacados:
Época del año recomendada:
El clima de Irán es desértico, con inviernos fríos y veranos calurosos. Los territorios cercanos al mar Caspio son los sitios más templados y con una climatología más benigna. En invierno la nieve es frecuente en toda la zona norte y oeste del país.
Las mejores épocas para visitar Irán son la primavera y el otoño. En verano, sobre todo en el sur, las temperaturas son bastante elevadas.
Teherán
El encanto de Teherán se encuentra en su propio carácter y personalidad más que en los edificios majestuosos. Uno de los principales atractivos son sus museos, muchos de los cuales están considerados como los mejores en su especialidad. Algunos edificios interesantes en la ciudad son el Palacio de Saad Abad; la Mezquita del Imam, también conocida como la Mezquita Real; el Palacio Golestan, donde fueron coronados los dos reyes de la dinastía Pahlevi; el Antiguo Parlamento; El Majlis, o Parlamento iraní; la Universidad de Teherán y, sobre todo, su bazar, el más grande de todo Irán.
Mausoleo Jomeini
Su mausoleo se encuentra al sur de Teherán y es parte de un ambicioso proyecto que incluye diversas instalaciones. El edificio que alberga al imam está previsto que sea uno de los edificios más grandes del islamismo moderno. Se encuentra ubicado a medio camino entre Teherán, la ciudad que encabezó la revolución islámica, y Qom, la ciudad donde Jomeini impartió clases de teología y que, durante muchos años, fue el lugar donde vivió.
Kerman
Kerman está situada al borde del desierto y era uno de los pasos principales de las caravanas que recorrían la antigua Ruta de la Seda hacia Paquistán. Algunos de los monumentos más interesantes son: La Mezquita del Viernes, la Masji-e Jame, la Gombad Jabaliye y el Seljuk mehrab. Otro punto interesante es el viejo bazar cubierto de Vakil cuyas principales estructuras datan de la época safávida. Los baños de Ebrahim Khan y de Ghandj-Ali Khan, construidos en el siglo XIX, así como el Gonbad-e Moshtaghieh; el Museo de Sanati o la iglesia anglicana de San Andrés, son otros lugares de interés que, sin duda, merecen una visita.
Bam
Bam es una plácida y fértil ciudad donde se encuentra la ciudadela de Arg-e Bam, un enclave situado a casi 1.000 metros de altitud, construida en tiempos de los sasánidas. La ciudadela está protegida por un triple anillo defensivo, y en su interior se albergan mezquitas, mansiones, un bazar, un caravanserai y un barrio residencial con plazas y callejas que da cobijo a la mayoría de la población del lugar. En el punto culminante de la fortificación se encuentran diversas dependencias militares y el palacio de las Cuatro Estaciones, lugar donde residía la elite militar del acuartelamiento.
Shiraz
Shiraz posee un amplio conjunto de mezquitas de gran belleza, siendo la más antigua la Mezquita del Viernes, también llamada Masjid-e Attiq. En 1351 se le añadió el Khoda Khaneh, Casa de Dios, un edificio que fue construido a imitación de la Kaaba. Otro de los templos que merecen una detenida atención es el de Seyed Amir Ahmad, conocido como Shah-e Cheraqh; las mezquitas de Vakil Mosque y Masjid-e Now, así como la Iglesia Armenia y la de Simón el Celote. Shiraz también es famosa por sus jardines; no en vano se dice que es la ciudad de los poetas.
Persépolis
Persépolis, conocida en Irán como El Trono de Jamshid, fue el centro del gran imperio persa de los aqueménidas. Los restos de esta impresionante ciudad se alzan cerca de la moderna Shiraz, en el suroeste de Irán. Fue fundada por el rey Darío I hacia el año 500 a. de C. y fue la capital del imperio hasta su destrucción por Alejandro Magno. Hoy, sus grandiosas ruinas todavía muestran al mundo la grandeza de una civilización cuyo arte se muestra por igual en su monumental arquitectura, en sus bellos frisos o en sus cuidados mosaicos.
Isphahán
Ispahán es una de las ciudades más emblemáticas de Irán, no sólo por su significación religiosa, sino porque además concentra la mayor acumulación de monumentos islámicos del país, la mayoría de ellos levantados entre los siglos XVI y XVII. La plaza principal o meidan, llamada actualmente Meidan Imam Jomeini, la más bella de todo el país; la mezquita de Masjed-e Emam, conocida anteriormente como Masjed-e Shah hasta el triunfo de la revolución islámica; la Mezquita del Viernes, o Masjid-Jomeh; la Kakh-e Ali Ghapu; o la mezquita Sheikh Lotfollah, son sólo algunos ejemplos de la magnifica arquitectura que atesora la ciudad.
Los itinerarios de Temps d'Oci:
IRAN 2005
Descobreix l'antiga Pèrsia
DIA 1: BARCELONA – TEHERAN
Sortida de Barcelona en vol de línia regular amb destinació Teheran. Arribada a Teheran, trasllat i allotjament
DIA 2: TEHERAN - TABRIZ
Esmorzar. Avui tenim el dia complet per visitar la capital d'Iran, començant pels museus arqueològics que guarden el ric patrimoni històric iranià. Visita de la galeria de catifes Rassam Arabzadeh i el Museu del Vidre i la Ceràmica. Per la tarda, tren nocturn cap a Tabriz. Nit al tren.
Dia 3. TABRIZ
Arribada. Visitem avui aquesta bonica ciutat del nordoest del país que acumula tota la riquessa ètnica dels països veïns. Podem visitar la Mesquita Kabud i el basar. Visitarem també Arg-e-Alishah, fortalesa de les antigues dinasties iranianes. Allotjament.
DIA 4: TABRIZ - TEHERAN
Esmorzar. Dia per visitar l'església cristiana de Sta. Maria, el museu d'Azerbaiyan o fer una passejada pel parc El Goli. Per la nit, sortida en tren nocturn cap a Teheran. Nit al tren.
DIA 5: TEHERAN - SHIRAZ
Agafem avui el vol a Shiraz. Primer dia per prendre contacte amb aquesta important ciutat del sud del país i començar a fer les primeres visites. Allotjament.
DIA 6: SHIRAZ
Esmorzar. Dia lliure per visitar la tomba del poeta Hafez, el Palau de Narajestan. Visitarem el famós Basar de Shiraz, on transcorre tota l'activitat i la bullícia. Destaca la mesquita de Nasir al Molc, l'escola teològica de Jan i la Porta de l'Alcorà. Allotjament.
DIA 7: SHIRAZ – PERSEPOLIS - YAZD
Esmorzar. Sortida cap a una de les fites del nostre viatge: Persèpolis. Continuació, cap a Naghs e Rostam. Posteriorment continuem cap a Yazd, la ciutat del desert. Allotjament
DIA 8: YAZD
Esmorzar. Dia lliure per veure la famosa Mesquita del Divendres amb les seves torres, el Jardí de Doulat Abad i les Torres del Silenci. Per la tarda, passejada pel laberint de carrers d'aquesta meravella del desert. Allotjament.
DIA 9: YAZD – NAIN - ISAFHAN
Esmorzar i sortida per carretera cap a Isfahan, visitant en ruta la ciutat de Nain amb la mesquita Yame i el barri antic. Arribada a Isfahan i allotjament.
DIA 10: ISFAHAN
Esmorzar. Dia per visitar la ciutat més important a nivell monumental de tota Pèrsia. Visita de la plaça de l'Imam amb la mesquita, obra mestre de l'arquitectura mundial, i la de Sheikh Lotfollah i el palau reial d'Ali Qapu. Continuarem al basar per veure les tendes d'artesania. Per la tarda, visita dels ponts d'Isfahan, orgull de l'arquitectura persa. Aquí ens veurem immersos de ple en tot l'ambient tan personal que Isfahan té. Allotjament.
DIA 11: ISFAHAN
Esmorzar. Recorregut per la mesquita del Divendres, amb el major pati interior de tot l'Iran. Continuem cap al barri armeni d'Isfahan, els minarets vibrants, el basar, sens dubte el més gran i complet de tots els del país i conegut mundialment. Allotjament.
DIA 12: ISFAHAN – NATANZ – KASHAN - TEHERAN
Esmorzar. Sortida cap a Teheran per carretera, visitant en ruta la ciutat de Natanz, situada a la ruta de les caravanes. Continuarem cap a Kashan per visitar els seus famosos jardins de Bagh-e-Fin. Continuació, arribada a Teheran i allotjament.
DIA 13: TEHERAN – PUNT EUROPEU - BARCELONA
Sortida, després del desdejuni amb vol destinació Barcelona I FI DEL VIATGE.
PREUS PER PERSONA:
HOTELS 3* HOTELS 4*
4 PAX: 1350 € + TAXES 1470 € + TAXES
2 PAX: 1410 € + TAXES 1530 € + TAXES
EL PREU INCLOU:
- Bitllets d'avió Barcelona – Teheran – Barcelona
- Bitllets d'avió domèstics Teheran – Shiraz
- Tren nocturn Teheran – Tabriz - Teheran
- Nits d'hotel especificades amb règim d'allotjament i esmorzar.
- Cotxe privat els dies 7, 8 ,9 i 12 del viatge.
- Assegurança de viatges
EL PREU NO INCLOU:
- Àpats no especificats al programa
- Visats
- Despeses personals